Docentes, investigadores y trabajadores señalan que la falta de recursos pone en riesgo prestaciones, estabilidad laboral y la continuidad educativa de más de 170 mil estudiantes

La crisis financiera que enfrenta la Universidad Autónoma de Sinaloa mantiene en alerta a integrantes de la Comunidad Participante “Del Bien Hacer”, quienes exigieron al Gobierno Federal cumplir con los acuerdos de apoyo extraordinario para garantizar la operatividad de la institución y la estabilidad laboral de miles de trabajadores universitarios.

En conferencia de prensa, docentes, investigadores y personal administrativo manifestaron su preocupación por la situación económica de la máxima casa de estudios, al advertir que la insuficiencia presupuestal amenaza el pago de prestaciones y el desarrollo normal de las actividades académicas.

El académico de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Teojari Dagoberto Guzmán Galindo, dio lectura al posicionamiento oficial del colectivo y recordó que la Universidad cumplió con las reformas y ajustes solicitados por la Subsecretaría de Educación Superior para acceder a recursos extraordinarios.

“La reingeniería se hizo, el sacrificio se cumplió, el fideicomiso opera, pero el apoyo federal no llega (…) No estamos solicitando dádivas ni concesiones al margen de la ley, exigimos el presupuesto justo”, expresó.

Añadió que la falta de respaldo financiero representa un riesgo directo para las actividades sustantivas de la Universidad y podría afectar a más de 170 mil estudiantes y alrededor de 20 mil trabajadores.

Por su parte, José Alberto Quintero Espinoza destacó que, pese a la incertidumbre financiera, el personal universitario mantiene el compromiso de sacar adelante el proceso de admisión programado para el próximo 23 de mayo, en el que se espera la participación de cerca de 50 mil aspirantes.

“La razón de ser de la Universidad son sus estudiantes”, sostuvo al recalcar que la comunidad universitaria continúa trabajando para garantizar el acceso a la educación superior.

En tanto, la investigadora de la Facultad de Trabajo Social, Blanca Esmeralda Santiesteban Barajas, señaló que cualquier retraso en salarios o prestaciones impacta directamente en cientos de familias sinaloenses.

“Defender nuestros derechos laborales no es un acto de confrontación; es un acto de dignidad, de justicia y de responsabilidad hacia nuestras familias”, manifestó.

La Comunidad “Del Bien Hacer” llamó a la unidad de universitarios y sociedad sinaloense para defender la estabilidad financiera de la institución y garantizar la continuidad de las actividades académicas, científicas, culturales y deportivas de la UAS.

Por editor