Manifestantes denuncian riesgos ambientales y falta de consulta; el mandatario estatal admite que “el evento ya tronó” y ofrece diálogo con inconformes

Topolobampo, Sinaloa.- El evento para la colocación de la primera piedra del proyecto Mexinol fue suspendido este día, luego de que integrantes del movimiento “Aquí No” irrumpieran y boicotearan la ceremonia en señal de rechazo a la instalación de la planta.

Durante la manifestación, ciudadanos expresaron su preocupación por los posibles impactos ambientales y económicos que traería el proyecto, especialmente en la bahía y en las actividades productivas locales.

“Se van a acabar la bahía. Hay muchos pescadores aquí, habemos muchos prestadores de servicios que nos dedicamos al turismo. ¿Qué vamos a hacer sin trabajo?”, cuestionó uno de los inconformes.

Los manifestantes también advirtieron sobre riesgos a la salud ante posibles fugas de amoniaco. “¿Qué van a hacer nuestros niños cuando le llegue la fuga de amoniaco a su nariz, a sus ojos? ¿Qué vamos a hacer? Cheque la distancia que hay de aquí a la planta”, reclamaron.

Ante la presión social, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya reconoció que el evento fue cancelado y que la situación se salió de control.

“Pues, este, el evento, el evento… prácticamente ya tronó”, admitió.

El mandatario estatal aseguró que, pese a la suspensión del acto protocolario, el proyecto no depende directamente de su administración.

“No depende de mí el que siga o no siga… están las autoridades federales como la Secretaría de Economía, la Comisión Federal de Electricidad y la Semarnat”, explicó.

Sin embargo, se comprometió a escuchar a los inconformes y abrir espacios de diálogo.

“Ahorita mismo puedo ir a platicar con todos ellos, me puedo reunir con ellos… hay que escuchar al pueblo”, declaró.

El gobernador también reconoció que este tipo de situaciones envían señales negativas a los inversionistas.

“Es un mal mensaje, pero finalmente ellos sabrán… que aguanten y vean qué se resuelve”, dijo.

Respecto a una posible cancelación del proyecto, no la descartó por completo.

“Por supuesto que existe (la posibilidad)… la gente es la que manda”, señaló.

Los manifestantes insistieron en que no hubo una consulta adecuada a las comunidades afectadas y reprocharon que el diálogo se haya postergado hasta esta etapa del proyecto.

“Este diálogo se debió haber dado hace cinco, seis años… la molestia ya la tenían”, expresaron.

Finalmente, Rocha Moya reiteró su disposición a reunirse con los grupos opositores y llevar el mensaje de inconformidad a las instancias federales correspondientes.

Por editor