Tras los casos de tala indebida de árboles, el Ayuntamiento ha presentado diversas denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), confirmó el alcalde de Ahome.

Incluso, Antonio Menéndez de Llano Bermúdez declaró que se mantienen a la espera de que la autoridad federal emita las resoluciones correspondientes.

“De las ocasiones que la sociedad nos informa, por las que nosotros nos damos cuenta, anoche todavía y todos los días le comento cómo va el tema de la denuncia ante la autoridad. Nosotros podemos llegar cuando hay flagrancia, desgraciadamente lo hacen en horarios en los que buscan, al parecer, evitar tener alguna responsabilidad; saben entonces que es una conducta incorrecta”, expresó.

Detalló que, una vez que reciben el aviso, elementos municipales se trasladan al lugar y levantan las actas correspondientes, recordando que en unos de los casos llegaron al lugar y ya estaban retirando los troncos del piso; se levantó un acta y se le avisó de inmediato a la autoridad que regula y vigila precisamente el tema de árboles.

Subrayó que incluso para podar un árbol se requiere permiso del área de Ecología y Medio Ambiente, por lo que la tala sin autorización implica una falta.

“Hay una sanción de parte de nosotros, pero también debe de haberla, por supuesto, de Profepa, si encuentra que no hubo permiso y que la tala no tenía ninguna necesidad, como la probabilidad de un daño a alguna infraestructura o algo así”, indicó.

Cuestionado sobre si habrá tolerancia, aun tratándose de una institución pública, fue enfático al decir que aunque sea un instituto de gobierno no habrá contemplación.

“Son diferentes criterios los que se aplican para la multa. Si yo te digo que cobro diez mil pesos de multa por un árbol, pues aquí traigo cincuenta, tumbo cinco y los pago. La idea no es la cobranza, la idea es la sanción, el aviso y la consecuencia jurídica suficiente para evitar la repetición de una conducta similar”, advirtió.

Agregó que no se trata únicamente de una sanción económica, sino que tiene que haber consecuencias mucho más importantes, porque de lo contrario, las pagarán, por lo que se tiene que sancionar y evitar que en lo sucesivo se aplique.

“Por supuesto, parte de las sanciones implican la reposición, no sé si dos a uno, tres a uno, para volver a reforestar y equilibrar un poco el daño que se le hace al medio ambiente y al ecosistema que gira alrededor de cada árbol”, concluyó.

Por editor